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Pablo Cotama, desbordamientos abarcantes…

Ene 10 • Artistas, Crítica • 858 Views • No hay comentarios en Pablo Cotama, desbordamientos abarcantes…

Pablo Cotama (Ixtepec, Oaxaca,) expresa el espíritu del barroco para hablarnos de nuestro momento. Elementos que parecerían contradictorios conviven en una obra que quiere desbordarse de los límites impuestos por el marco y por los encasillamientos; los extremos que aparecen en ella se dan desde una mirada escéptica, irónica y critica, impregnada por la falta de certezas. Cotama mira a partir de ese lugar incierto de monstruos y máquinas, palabras en latín y mensajes ocultos en la exuberancia de los colores y la familiaridad de los personajes. Admite tener influencias de grandes pintores del barroco, como el Bosco o Brueghel, en el modo de conceptualizar las imágenes que posteriormente plasmará en pinturas desbordadas y pinturas abarcantes.[i]

Cotama crea, adiciona, satura. La semántica está implantada en su obra, en palabras e imágenes que se construyen en capas milimétricas y que se conglomeran para llenar el campo de la visión. Elementos conceptuales del barroco se funden en aparente contradicción con caricaturas, imágenes de series anime, del diseño, de la publicidad y de los videojuegos, para combinarse con elementos de la neurociencia, la astrofísica y cuestiones fundamentales de la filosofía presocrática.

El ámbito de la técnica, al que nos remite la obra de Cotama, puede entenderse desde el pensamiento heidegeriano como un provocar, un sacar lo oculto a la luz, un emplazar[ii]. ¿Es posible que el arte pueda hablar de la manera de ser de la técnica? Haciendo uso de una computadora para crear sus obras, produciendo imágenes propias, descargando otras tantas de internet y mezclándolas y aglutinándolas, Cotama habla desde el arte del mundo de la técnica y a partir de la técnica se acerca al arte. No es casual, como enseña Heidegger, que la techné entendida como técnica también sea techné en el sentido de creación, póiesis. Desde el internet y la virtualidad, del plástico y lo híbrido, podemos encontrar maneras de desocultar preguntas fundamentales como las que indagan sobre el origen y la existencia del ser humano.

La obra de Cotama se traslada de la pintura desbordada a la pintura abarcante. Soy un juguete, es un lugar terrible es su primera serie, realizada en plástico sobre tela en un bastidor. Está integrada por trabajos formados de relieves en la pugna por romper la bidimensionalidad. Estas obras, coloridas y de “dulce”, nos hablan de nuestra propia existencia como seres arrojados, condenados al mundo de la naturaleza y de la tecnología.

Los mutantes y lo híbrido se han vuelto abarcantes. Súbito es el colapso, su serie más reciente, se conforma de obras realizadas con plástico sobre plástico y figuras monstruosas y desbordadas en situaciones límite. Hace clara la caducidad de lo permanente, pues en ella todo está destinado a desaparecer. Lo que parecía más elevado y originario cae y desaparece; a la par, emana el crecimiento de algo distinto. Lo inminente del colapso aparece en figuras de modelos de pasarela (y de plástico, producto de la cultura de masas) que se tropiezan frente a desastres naturales y a supuestas ruinas. Estos trabajos nos hablan de la precariedad del equilibrio de lo banal. Las aves prehistóricas del Cenozoico, de las que poco se sabe, aluden al carácter narrativo de la historia.

El origen y la técnica, los vestigios y la historia brotan de las creaciones de Cotama. Lo barroco aparece en los fragmentos y ruinas, en la actualidad y lo antiguo de sus cuestionamientos.[iii] La pregunta por la historia se hace desde de lo fragmentario: el neobarroco no es una vuelta al barroco sino una construcción desde lo roto, lo abierto, lo global y lo inestable. La parodia, la cita, la paráfrasis, la alegoría y la ironía son herramientas que reivindican la ausencia de horizontes definidos. La subversión de los límites determinados es acompañada por la repetición y la unión de elementos que transportan el aura de lo único al detalle y a su textura, al fragmento en zoom. El aura en sentido benjaminiano se desplaza de lo original a lo que se construye de lo fragmentario y reciclado, desde un ojo que necesita de lo pasado para crear.[iv] ¿En dónde reside lo ruin? Es nuestro relato de la historia; la obra de Cotama revela el constante cambio, el ciclo de lo que cae y se alza de nuevo.

 

Yunuén Sariego.

[i] Hemos decidido emplear este término para comprender el paso en su trabajo de su primera serie a la actual.

[ii] “La palabra ‘emplazar’, en el rótulo estructura de emplazamiento, no mienta solamente el provocar, al mismo tiempo tiene que conservar la resonancia de otro “emplazar” del que deriva, a saber, de aquel pro-ducir y representar que, en el sentido de la poiesis, hace que venga a darse lo presente. Este pro-ducir que hace salir delante, por ejemplo, al colocar una estatua en la zona de un templo, y el solicitar que provoca, que hemos estado considerando ahora, son sin duda fundamentalmente distintos y sin embargo están emparentados en su esencia”: Martin Heidegger: “La pregunta por la técnica” en Conferencias y artículos, Ed. Serbal, Barcelona, 1994, p. 23.

[iii] Así, apunta Fernando Castro que: “Cuando la postmodernidad comenzó a estar pasada de moda, surgió lo neobarroco como el signo que nos caracterizaría. Calabrese ha definido el neobarroco como un vago “aire del tiempo”  en el que hay una ansiosa búsqueda de formas desde la pérdida de la integridad, de la globalidad, de la sistematización ordenada. Los valores que surgen tras esta pérdida del centro son la inestabilidad, la polidimensionalidad, la mudabilidad […], el neobarroco comparece como una lectura del presente en la cual la apelación a la historia se convierte en un ejercicio “retórico”, en intertextualidad delirante.” Fernando Castro Florez, “Tribulaciones y lección de sombras. [Citas y pensamientos deshilachados sobre el barroco que no cesa]”En: http://laconspiracioncritica.blogspot.mx/2010/03/algunos-materiales-relacionados-con-la.html.

[iv] Podríamos pensar que en la obra de Cotama, como sucede con la reproductibilidad en la fotografía, reproducir, citar, recomponer  y acercar el arte a la vida forman parte del aura de la obra misma. Dice Walter Benjamin que: “La obra de arte reproducida se convierte, en medida siempre creciente, en reproducción de una obra artística dispuesta para ser reproducida. De la placa fotográfica, por ejemplo, son posibles muchas copias; preguntarse por la copia auténtica no tendría sentido alguno. Pero en el mismo instante en que la norma de la autenticidad fracasa en la producción artística, se trastorna la función íntegra del arte. En lugar de su fundamentación en un ritual aparece su fundamentación en una praxis distinta, a saber en la política.”: Walter Benjamin, “La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica. Publicado en BENJAMIN, Walter Discursos Interrumpidos I, Taurus, Buenos Aires, 1989. Pp. 5-6.

 

Bibliografía:

Benjamin, Walter, “La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica”. Publicado en BENJAMIN, Walter Discursos Interrumpidos I, Taurus, Buenos Aires, 1989.

Castro Florez, Fernando. “Tribulaciones y lección de sombras. [Citas y pensamientos deshilachados sobre el barroco que no cesa]”. En: http://laconspiracioncritica.blogspot.mx/2010/03/algunos-materiales-relacionados-con-la.html

Heidegger, Martin. “La pregunta por la técnica” en Conferencias y artículos, Ed. Serbal, Barcelona, 1994.

 

 

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